El venezolano se mantiene invicto en las MMA con 10 victorias – MMA Junkie

Luego de mantener el invicto en las MMA con registro de 10 victorias sin derrotas, las últimas dos por UFC, el venezolano Omar Morales quiere demostrar que está preparado para enfrentar a cualquier rival en la categoría peso ligero de Ultimate y así acercarse a una disputa contra los principales luchadores de la división.

Mediante una entrevista exclusiva con el informe de Ag.Fight, Morales destacó el buen momento que vive en su carrera, luego de su victoria, el pasado 13 de mayo, sobre el mexicano Gabriel Benítez por decisión unánime de los jueces en el UFC Jax disputado en Jacksonville, Florida, Estados Unidos.

“Quiero demostrar que estoy listo para los grandes retos y estoy dispuesto a pelear con cualquier persona que esté en el top”, indicó de entrada, el caraqueño de 34 años de edad, quien previo a su llegada a UFC luchó en la ‘Contender Series’ y Bellator, entre otras franquicias de artes marciales mixtas.

En tal sentido, el luchador apunta a enfrentarse a Drew Dober en su próximo combate, el cuál ganó el duelo que sostuvo ante Alexander Hernández, en el UFC Jax, con nocaut técnico en la segunda ronda. Recordemos que Morales lucharía con Hernández en el UFC 249, del pasado 18 de abril, pero el careo fue cancelado debido a la pandemia de coronavirus.

“Creo que se malinterpretó ese momento, yo no pedí pelear con Alexander Hernández, si, lo nombré porque esa era la pelea que me habían dado y yo estaba bastante entusiasmado con esa pelea porque él tenía un buen puesto en el ranking, un puesto que podía subirme a mí y ponerme en el top. Sin embargo yo estoy interesado en pelear con el ganador de ese combate. Yo vengo invicto y realmente no me llama mucho la atención enfrentarme con alguien que viene con dos derrotas”, detalló.

Sobre el triunfo ante Gabriel Benítez, el nacido en la ciudad de Caracas, capital de Venezuela, acotó que no se acostumbró al estilo del rival, por no haberlo estudiado bien, tras los cambios que tuvo de oponente en dos ocasiones y por no tener la preparación acostumbrada por el cierre de los gimnasios y el estado de cuarentena que se vive en los Estados Unidos, país donde reside actualmente.

“Realmente no pude acostumbrarme a él, a estudiarlo muy bien, hacer sparring con personas con su guardia zurda porque tuve muy poco tiempo. Me cambiaron el oponente dos veces, primero me iba a enfrentar con Alexander Hernández, luego con Bobby Green, las dos peleas no sucedieron y terminé la última semana de campamento enterándome de que iba a pelear con Gabriel Benítez. Los dos terminamos aceptando el combate y no me dio mucho tiempo de poderme adaptar a su guardia zurda y a estudiarlo muy bien, pero yo quería pelear, quería estar allí y gracias a Dios todo salió muy bien”, remarcó.

Por otra parte, el atleta destacó el orgullo que siente al representar a su país en el octágono más famoso del mundo, así como por convertirse en el primer venezolano en luchar en UFC, y más por mantenerse invicto en la principal franquicia de este deporte.

“No siento presión al representar a mi país, siento orgullo de poder representar a mi país. En ser uno de los pocos atletas en estar aquí activo y mantenerme invicto en UFC, eso es de lo que siento orgullo, orgullo de poder representar a mi país y de poder levantar mi bandera”, concluyó.